Guest posting: “Historias Breves para seguir hablando del amor” por Damián Rojas.

A veces un simple cuento, un cruce de miradas, puede dar lugar a una historia de amor. Todos vivimos estas situaciones cotidianamente en la calle, en el trabajo, en el supermercado, hasta en el subte, pero el miedo a ser rechazados nos paraliza constantemente, nos silencia. En ocasiones, ese momento determinado suele convertirse en una ocasión perdida o en alguna de las tantas historias de amor que nunca fueron.

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Para mí la vida es una gran película, por eso hago cine y hoy gracias a la invitación de Delirios de María Antonieta voy intentar hablar de eso, de la vida.

En este mundo cinematográfico conoces actores tan buenos que te van marcando la huella, otros tantos actores mediocres que te arruinan muchas escenas, después están los extras que le ponen un contexto, un clima. Pero más allá de todo, llegan ellas, las actrices hermosas y talentosas que te marcan la vida, las que te generan el conflicto, las que te alimentan la creatividad para contar cada día una nueva historia.

14151794_1678144145838964_1338514976_oHace unos cuatro años yo pintaba mi tabla de filete (fileteado es un estilo artístico de pintar y dibujar típicamente porteño) en el parque Avellaneda, con mi profesor Alfredo, un maestro que por ejemplo pinto la estación Corrientes de la línea H. Entre los espirales que pintaba con un rojo intenso apareció ella. El silencio se prolongó tanto, como el tiempo que ella tardo en sentarse delante mío.  Sus piernas eran interminables, su cabello negro y una sonrisa enorme, como la de una niña a punto de jugar.

Al cabo de unos minutos, gira, me mira fijamente a los ojos y me dice:

-Disculpa, ¿me regalarías uno de tus folios?

-¿Qué? Respondí totalmente desorientado.

A lo que ella me respondió: -Ah perdona, en España se dicen folios a tus hojas, soy de Andalucía, un placer.

Le regale todas mis hojas, mis folios y me pregunte ¿Qué carajo hace una española en un curso de filete porteño del gobierno de la ciudad? No lo sé, pero ahí estaba ella.

Esta fue una de esas situaciones donde decide vencer al silencio, no solo que lo vencí, sino que me enamore de aquella hermosa actriz que apareció para cambiar mi vida. Ese día hablamos tanto que no pinté casi nada. Luego seguimos hablando cuando salimos de la clase,  continuamos hablando cena de por medio, y amanecimos hablando juntos en la misma cama.

Una semana  después la fui a despedir entre lágrimas al aeropuerto de Ezeiza, a las dos semanas estaba yo con mi mochila y mi pasaporte express desembarcando en el aeropuerto de Barajas (España).  14137824_1678144162505629_1437463988_nSin saber casi nada de ella tome un avión, cruce ese océano enorme y dieciocho horas después la sorprendí en Sevilla, más precisamente en el puente de Triana, ella no sabía absolutamente nada de mi llegada, y yo lo único que quería, era volver a sentir de nuevo esa mirada.

Hoy les traigo El Columpio” un cortometraje del director español Alvaro Fernandez Armero, ganador del premio Goya mejor cortometraje de ficción 1992. Con Coque Malla y una hermosa Ariadna Gil en plena juventud, espero que les guste.