Ceguera Solar

Podemos odiar fuerte los días de lluvia. Por el solo hecho de que el sol esté ausente, las nubes se apoderen del cielo y las gotas de lluvia nos empapen el alma. Pero, no siempre son tan malos como parecen. Porque esos días grises, son los días en que podemos ver con mas claridad. 

Cada vez que llueve y estoy en la oficina, puedo ver el interior de los otros edificios. Durante los días de pleno sol, la mayoría de las oficinas del microcentro, al tener los vidrios espejados. Conservan celosamente las vidas “Laborales y Privadas” de sus integrantes. El sol tapa mágicamente la visibilidad y esconde secretos.  

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Por extraña y forzada que pueda parecer esta alegoría. Se ve mejor cuando llueve o es de noche. Lo mismo pasa con las personas. Se ven los verdaderos rasgos de la personalidad durante las tristezas, las crisis o los problemas.

Sé que muchos, al igual que yo, suelen estar a las puteadas si es de noche y aun están trabajando en la oficina… Claramente todos deseamos estar en nuestras casas tirados en la cama, mirando una película. Pero si el destino nos detiene en el trabajo, aprovechemos la oportunidad para apartar los ojos del monitor y mirar a nuestro alrededor.

A mi me divierte mucho ver a las personas de los edificios vecinos. Me gusta ver como son sus oficinas: Si pueden tomar mate o no… Ver que tantos papeles tienen sobres sus escritorios. Si escuchan música o el ambiente es rígido. Como decoran sus lugares de trabajo. Cuantas tasas de café acumulan sobre sus mesas. Imaginar sus conversaciones por la forma en la cual mueven sus manos. Hay mucha información al alcance de nuestras miradas curiosas.

A veces me pregunto si ellos se percatan de mi presencia. Pero esos jamás lo voy a saber con exactitud. Por momentos, siento que me miran. Especialmente los días de sol. Pero probablemente solo estén mirando su propio reflejo en la ventana. Y si, vivimos en una sociedad individualista dirían los socialistas.

En fin, el hecho es que hoy llueve en Buenos Aires. No esta el sol para que nos acaricie la piel con sus dedos cálidos, nos tape los ojos y nos llene de calor. La belleza del placer nos deja ciegos. Es entonces cuando aparecen dramáticamente los días de lluvia. Aparecen para liberados de la ceguera solar. Para poder ver indiscretamente a nuestros vecinos, y tomar conciencia de que cuando una persona pasa por un mal momento, es una gran oportunidad para conocerla en profundidad. 

¡Yo! La falsa Capitalista…

Si están esperando que este post sea sobre Amor, mejor dejen de leer. Hoy me quiero tomar una breve licencia para hablar sobre política. Siempre consideré que compartir mis ideas sobre este tema era algo completamente inútil. Ya que no soy una experta, y solo miro el noticiero matutino del canal 13. Pero, independientemente de que no es una de las ramas de la vida que mas me agrade, debo reconocer que el hecho de no militar en política, también es hacerlo. Al no hacer nada, dejamos que otros hagan y decidan por nosotros.

Entre el Capitalismo y el Comunismo, siempre tuve una inclinación completamente definida hacia al Capitalismo. Esa decisión personal, se baso a grandes rasgos, en todas las teorías económicas que estudie en la secundaria y en la universidad. Películas, documentales sobre la Unión Soviética, y principalmente, por considerar haber vivido toda mi vida en un régimen mayormente capitalista. El hecho es, que siempre relacione directamente al Capitalismo con la Libertad y al Socialismo con la falta de ella.

Existen muchos matices y claramente no es tan simple poder comparar dos sistemas de gobiernos tan a la ligera. Pero si bien en Argentina, nos quejamos durante años del gobierno anterior, por la falta de libertad en algunos aspectos. Ahora que votamos un cambio (Me incluyo, porque yo lo vote). Empiezo a dudar de mi decisión, el capitalismo puro me empieza a dar miedo. Porque parece que solo “algunos pocos” tienen la libertad de elegir. Mientras que muchos, engañados, pensamos que somos libres sin serlo.

Sin dinero, no hay libertad. Y sin libertad estamos atrapados. Tuve suerte, jamas pase hambre o frío. Pero veo muchas personas que si la pasan mal. Desde personas de clase media en el supermercado, mirando con miedo los precios en los alimentos. Hasta el caso extremo de una persona que vive en la calle. De la cual, solemos tenerle miedo… Como un mecanismo de defensa solemos argumentar que “Cada cual obtiene lo que se merece”. Pero, ¿Que expectativas podemos tener con un nene que nace en una villa miseria? Donde no tiene para comer, sufre los maltratos de una vida llena de horrores. Probablemente ni piense en acceder a la educación, porque para él, la única realidad que existe es poder un día más.    

Si, la humedad me pone sensible y trágica. Sumado a que stalkeando a un ex encontré un vídeo perturbador sobre un perro de la calle, rescatado en un estado completamente deplorable. Donde los gusanos le comieron la cara y se le veía literalmente los huesos del cráneo. Por suerte, ese perro tuvo un final feliz, porque lo curaron y sobrevivió. Lo curaron personas solidarias, que no tienen ni una sola idea capitalista. Ese vídeo me dejo pensando en todos los que necesitan ayuda. En la guerra en Siria, en los atentados en París, en la gente que no sabe ni leer. Y me siento muy mal, al preferir por años no opinar de política.

No esta mal jugar al pokemon go en el noticiero del 13, debe ser divertido. Pero que no nos aleje de la realidad verdadera. Prestemos atención a las noticias reales, miremos a las personas mientras caminamos por la calle. Ahí esta la vida y la verdad.