Guest posting: “DESPEDIR EL PASADO” por Artemisa

¿Que sucede cuando una persona que significaba mucho para ti decide poner fin a la relación? ¿Qué hacemos con los sentimientos que aún tenemos?

Nos hablan de cerrar círculos, cortar vínculos, pero realmente olvidar lleva su tiempo.

En esto, cada uno tiene su propio ritmo.

Tras dos años de relación intermitente, lleno de idas y venidas, todo terminó definitivamente. Había pasado otras veces, pero esta fue distinta. No hubo un final bonito, ni palabras de despedida, solo silencio y mucho dolor.

Tenía muchas cosas que decir pero decidí dejar que el tiempo pasara y curara las heridas. A pesar de todo siempre sentí ese círculo mal cerrado. Estaba enquistado.

Casi de forma mágica, encontré en un libro precioso llamado “ALMAS GEMELAS” de Nina Llinares un ritual de despedida al que ella llama “Relación impecable”. El ejercicio comienza con escribir una carta de despedida a la persona amada, con todo lo que desearías decirle en persona. Dejar que saliera absolutamente todo aquello que se me quedó por decir fue realmente revelador. Lloré muchísimo mientras escribía aquella carta que nunca enviaría. Seguí el ritual completo y me comprometí conmigo misma a no dejar que salieran de mi mente mas reproches o sentimientos negativos hacía aquella persona que ahora era parte de mi pasado. El vínculo estaba cerrado, ya no había lugar para el dolor, la rabia o el resentimiento.

Después de aproximadamente un año sin cruzarme con él, por casualidades de la vida, nos vinimos a encontrar dos días seguidos.

La primera fue a la salida del cine. Yo me quedé mirando las sandalias de una señora que me llamaron la atención, y al subir la mirada me topé con la cara de mi ex suegra y los ojos de mi ex. Ahhhgg!! Me quedé paralizada unos segundos hasta que mi chico me cogió del brazo para seguir caminando hacia la puerta de salida.  Para nada me esperaba que coincidiéramos en la misma sala de cine. El ya no vive en la misma ciudad que yo y su presencia se me hacía muy lejana e improbable. Nos observamos con descaro, (creo que la curiosidad por saber que ha sido del otro es una tónica en todos los ex) y después cada uno seguimos nuestro camino.

Fue un gusto ver que él iba con su madre, mientras que yo iba acompañada de mi actual conquista… jijijiji

La segunda fue al día siguiente en un café que yo frecuento diariamente. Lo ví entrar unos momentos antes, pero el no me vio a mi. Cuando crucé la puerta, pude ver que estaba sentado en una mesa y estaba solo. Nos miramos y noté como abría los ojos sorprendido. Yo llevaba ventaja porque esta vez si sabía que el estaba ahí y entré segura. Me miró, lo miré y mientras me dirigía hacia la mesa en la que mi chico me esperaba, me paré a saludarlo.

Bendita sorpresa cuando al preguntarle que tal le iba la vida empezó a balbucear primero y a tartamudear después. Se le veía nervioso y sorprendido.

Me despedí educadamente después de no entenderle ni una sola palabra y me fui hacía mi mesa dándole un besito a mi chico (Fue sin intención de molestar). Pude ver de reojo a mi ex mirándonos como un búho.

No sentí nada especial por volverlo a encontrar, salvo la satisfacción de saberme acompañada de alguien mas dulce, mas divertido, mas alto, mas delgado, mas guapo y con los ojos mas verdes que mi ex.

No hubo que hablar nada para cerrar el círculo, me sentía liberada.

Si amigas, el mundo no se acaba. Cuando una puerta se cierra en las narices, se abren ventanas. No hay que hacer nada para ello, la vida se encarga de todo y se abre camino… y justo eso es lo que la hace maravillosa.

Sufrimos la pérdida y el dolor de una ruptura amorosa, creemos que no habrá nada después de esa persona y de nuevo el amor nos sorprende.

Volvemos a sonreir, empezamos a vestir mas bonito, a maquillarnos mas frecuente y a sentirnos mas sexys. En definitiva,  volvemos al “mercado” y a sentirnos vivas.

Tal como dice el spot del alto Palermo: nos dejaron……ser mas lindas

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www.serseductora.com

Needy and clingy

Una amiga a quien le tengo mucho aprecio, cansada de ser acosada por hombres a los cuales ella etiqueta como “Needy and clingy”. Me inspiro a escribir sobre amores no correspondidos

Aunque me haga la superada hablando sobre este tema. Debo confesar, que también sufrí a causa de este tipo de amor, y muy a mi pesar… No estoy libre de volver a sufrirlos en el futuro.

Cuando nos enamoramos de alguien que no puede correspondernos. Simplemente porque no lo siente o por el motivo que sea. La ansiedad nos gana. Es en ese preciso momento donde aparece nuestra peor versión. Nos transformamos en una persona necesitada y pesada.

¡Y ya! El entorno jamás ayuda en estos casos. Como si no sintiéramos suficiente dolor transitando por un amor no correspondido, como para que todo nuestro entorno se empeñe en hacernos abrir los ojos. Abrir los ojos para ver la realidad. Tan dolorosa y cruda realidad, de saber que ¡NO TE QUIEREN!!! Nos gana la impotencia y la bronca de saber que no hay nada que podamos hacer al respecto.

A modo de protección. Muchas veces negamos o disfrazamos un poco la verdad. Para no salir tan lastimados. Nuestro cerebro nos protege de tanto dolor, inventando excusas y realidades paralelas. Nos decimos y le decimos a nuestros amigo, cosas como: “Es que él/ella no esta preparado/a para un compromiso…”. Cuando en realidad sabemos que el problema es que “NO QUIERE COMPROMETERSE CONMIGO”.

Para mí, la mejor solución es aceptar la realidad. No tiene nada de malo sentir amor por una persona, por mas que ella no sienta lo mismo por nosotros. No somos tan únicos, ya que todas las personas en el mundo, en algún momento de sus vidas pasaron por este tipo de sufrimiento. El amor no correspondido es muy común entre el mal de amores.

Hagamos memoria y recordemos que también en algún momento de nuestras vidas estuvimos del otro lado del juego. Seamos sinceros y recordemos, cuando alguien se enamoro perdidamente de nosotros y no sentimos nada por ellos. Recordemos el alivio que sentimos al ver como se esa persona se daba por vencida y nos dejaba en paz.

Por eso, desde mi punto de vista el mejor remedio es: Llorar un buen rato, recordar cuando estuvimos del otro lado de la misma situación y luego prepararnos nuestros plato favorito de comida. Relajarnos viendo películas divertidas y aceptar que la vida nos entregara un amor mejor y completamente correspondido.