Guest posting: “Las flores y el Agua” por Patty Rodriguez

Siempre le he dicho que usted me recuerda mucho a mí… Y creo que por eso le tengo un cariño diferente. Cuando la veo imagino que es como alguien en uno de esos viveros exclusivos. Comprando las plantas más bellas, el mejor abono, las macetas más lindas.

La gente que la ve de compras, se imagina que su jardín debe ser la envidia de la cuadra. Pues usted invierte tanto tiempo, esmero y dedicación en seleccionar cada detalle. Pero el problema es que su jardín esta marchitó, porque usted nunca lo riega.

Creé que por tener los mejores libros de jardinería, las selecciones más exquisitas en flores, el mejor abono importado ¡Con eso basta! ¡Y deja de lado lo más básico e importante que es el agua!!! Por ser una solución tan simple y efectiva; Por ser tan común la menosprecia. Y luego llora sobre su bello, exclusivo, caro jardín marchito…

Digan lo que digan. El agua siempre existirá pero usted sigue obstinada en comprar evian o fidji, cuando la solución esta en abrir el grifo del baño.

Guest posting: “Eso que nos hace brillar los ojos” por Pamela Diazgranados

pame definitivaPasé horas tratando de descifrar cómo empezaría este post pero no existe la forma correcta para empezar ya que no se trata de ser la gran escritora ni ganar un premio por él. Simplemente intentaré plasmar en un papel la idea que siempre me ha rondado la cabeza y la que me definió a hacerlo. Y poder dar a entender las veces que perdemos el sentido de las cosas buscando rótulos y títulos y lo disfrazamos con rutina.

Pero les puedo asegurar que esa es la esencia de su ser único. Les puedo asegurar que muchas cosas pueden llegar a cambiar por el pasar del tiempo o simplemente la vida pero eso va a permanecer. Permanece aunque no lo hayamos definido aún. Cada vez que estamos cerca padecemos los síntomas, puedo también decir que a veces los demás se dan cuenta y nosotros ni lo notamos o simplemente elegimos ignorarlo quizá porque lo vemos como algo imposible (es lo más probable) o quizá porque pensamos que no es lo suficientemente importante que otros hacen cosas mejores y entonces pasamos a la eterna lucha del ego y el yo verdadero. Y nos empezamos a preguntar todo el tiempo ¿Y por qué?

Cómo aprender a reconocerlo:

  1. No se puede comprender: la sintomatología es demasiado sencilla para los que les encantan las cosas complejas y la lógica no se puede aplicar a esto porque el yo verdadero no tiene lógica. Así que por más que lo intentes no se puede comprender no se puede saber porque es esto y no aquello.
  1. Aunque te define no se puede definir: cuando lo encuentras te define, le da sentido a tus porqués pero no puedes definirlo. No sabes porque al hacerlo te sientes como te sientes.
  1. Te cambia: cuando lo encuentras o estas cerca de él te cambia, eres otro, tus palabras salen descontroladas, tu corazón palpita rápido no lo puedes detener y aparece ese tan nombrado brillo en tus ojos y acaricias en ese instante la plenitud misma.
  1. Te hace invencible: así es cuando estás en contacto directo con tu esencia y haciendo eso para lo que naciste te haces invencible. La competencia no existe, tú sabes que en eso nadie te puede ganar. Aun si hay mejores tú lo haces con el alma, tú lo sientes en cada célula. Es inevitable.

No existe la duda, sólo certeza absoluta. Cuando estás haciendo eso no importa el mundo.

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  1. No lo puedes expresar con palabras: ¿Alguna vez haz sentido algo que no puedes expresar con palabras? Algo de lo que empiezas a hablar emocionado, pero cuando estás hablando sólo consigues que tu receptor diga “Ah, sí, qué bueno, me alegro”. Las cosas especiales son así porque hay complicidad y la misma es la que le da el sabor a todo esto es la que sazona tu vida.
  1. Algo pasa: cuando lo estás haciendo algo pasa. Sí, algo pasa aunque parezca que hablando no logres nada mientras lo haces algo pasa se impregna de magia el lugar y no hay necesidad de explicarlo. Creo que de tanto pensar en el tema, me he convertido en cazadora de chispitas en los ojos y cuando las veo trato de avisarle a su emisor que su GPS está marcando lo cerca que se encuentra de la plenitud.

¡Me emociona!! El mundo sería otra cosa si buscáramos esas chispitas y si cada uno encontrara su propósito en la vida. La vida no es un ensayo.

Quizá si dejáramos de querer analizarlo todo lo podríamos sentir más a menudo y nuestra esencia podría entonces definirnos.

¿Cuándo fue la última vez que sentiste esto?

¿Cuándo fue la última vez que fuiste invencible?

Cuando al tratar de expresarte no te entiendan, sólo sonríe. Significa que estás en la plenitud y así como a los detalles de los enamorados, ¡mantenlo en secreto y vive!

 

Guest posting: “50 Relaciones Grises” por A. Coulson

¿Que relación tiene el éxito de 50 Sombras de Grey con el hecho de que muchos, alguna vez, terminemos envueltos en unas relaciones de mierda? Es la pregunta que nadie se hizo y a la que hoy de manera caprichosa vamos a tratar de encontrar una respuesta.

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Fui a ver la película hace dos semanas y desde ahí que me da vueltas esta idea, más que nada porque siempre me pasa no entender porque varias amigas, personas que considero inteligentes, lindas, divertidas y fuertes, terminan en unas relaciones horribles en las que se dejan maltratar o engañar por un boludo con muchísima menos facha (y plata) que Mr Grey.

Para el que no sabe nada de la historia, la película (o el libro) nos cuenta la historia de Anastasia Steel, una joven estudiante de letras, insulsa, desarreglada, a la que nunca miran otros hombres  y que se siente mucho menos linda que su compañera de cuarto. Justamente esta última se enferma,  y como favor, Anastasia va en lugar de ella a entrevistar al joven multimillonario y playboy de Cristian Grey. En la entrevista ella se cae, no tiene lapicera, dice una boludez tras otra pero por alguna razón llama la atención de Mr Grey, y este la empieza a perseguir. A ella, a la que nunca miraron, de golpe es buscada por el hombre más buscado, FAIRYTALE.

Para mi el problema empieza ahí, donde curiosamente muchas ven la liberación sexual femenina, yo veo un “chicas quiéranse un poco”.

Para mantener una relación, Mr Grey le pide a Anastasia que firme un contrato en el que ella debe aceptar cosas tales como estar siempre dispuesta a tener relaciones sexuales todas las veces y de la forma que él desee. Comer sano y hacer ejercicio para estar siempre en forma. Aceptar que nunca van a dormir juntos en una misma cama. No tocarlo nunca y mucho menos salir en una cita o mostrarse en público. Si bien, es justo decir que no lo firmó, hace algo un poco peor, accede de palabra.

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¿Que tiene que ver todo esto con que la mayoría termine teniendo relaciones de mierda? Piensen cada vez que aceptaron algo irracional solo porque el chico que les gusta las miro, les dio bola o las invito a salir. O peor, para no perder a ese chico que tanto les gusta, aceptaron cosas peores a estas. Al menos Mr Grey fue honesto (?) y desde un principio aclaró los términos y condiciones en un contrato. En cambio, se que muchas aceptaron de palabra cosas  que nunca fueron aclaradas.

La que leyó los libros me va a correr con que al final, el verdadero amor de ella lo salva de sus “50 sombras de oscuridad”, y que por ella cambió, y a mi esto me hace más ruido: ¿Cuántas dijeron alguna vez? -Yo se que conmigo no va a ser así, conmigo va a cambiar. Levante la mano el que alguna vez  escucho “yo se que engañó a todas las novias, pero a mi no me va cagar porque me quiere de verdad”.

Para mi en eso radica el éxito de 50 Sombras de Grey. No en el erotismo de la historia, no en el porno para madres como dijo Stephen King, el éxito se justifica ahí, en donde todas se ven identificadas, en algún punto, con la relación entre Anastasia y Cristian Grey. Las que alguna vez tuvieron o tienen este tipo de relación, quieren tener el final feliz que ella logra y cambiar para siempre a ese hombre, aunque en el camino terminen cediendo hasta lo último que les queda de dignidad. Ojo, esto no es algo puramente femenino. Estoy convencido que muchos hombres terminan en la misma situación.

Me encantaría decirles a modo de cierre que vayan a ver la película y cada uno saque sus propias conclusiones, intente ver en que momento de una relación fueron Anastasia, y en cuales fueron Mr Grey, pero creo que muchos no son lo suficiente sadomasoquistas, como para disfrutar de una película mala durante dos horas.

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Guest posting: “El amor según una adolescence desequilibrada” por Bani

Cuando lo vi por primera vez supe perfectamente que no fue amor lo que sentí. Fue algo más fuerte, algo a lo que todavía no le encuentro forma de explicar. Ninguna de mis palabras puede hacerle justicia a aquel sentimiento.

Al mirar a través del brillante e intenso líquido de sus ojos, me sentí desnuda. Completamente vulnerable, como si en ese instante el tiempo hubiera empezado a desfasarse.

Estaba tan desorientada que apenas pude percibir que un dolor profundo se escondía detrás de su inexpresión. Había algo raro, algo que ya había notado cuando recién nos habíamos conocido, hacía poco más de un año. ¡Si me hubiera dado cuenta antes! Si mis ganas de decirle lo que sentía hubieran sido tan solo un poco más fuertes que el dolor que me paralizaba.

Solo me limite a decirle cada cosa que pasaba por mi mente. Estaba horriblemente nerviosa y con el estomago completamente revuelto, como si recién hubiera bajado de un lugar muy alto, pero lo que sentía en su compañía volvía la situación placentera.

Todos los problemas parecían esfumarse, hacerse a un lado. Mi preocupación por su bienestar se anteponía ante todo. Quería protegerlo, alejarlo de todo lo que le hiciera mal. La idea de verlo sufrir debilitaba mi propia existencia. Bajo ninguna circunstancia quería dejarlo ir. Despertar de ese hermoso sueño sería mucho más doloroso que el mismo infierno al que regresaría. Sabía que se iría y en cuestión de segundos solo sería un hermoso recuerdo.

Entonces él acarició mi mejilla y en la inmensa oscuridad se encendió una tenue luz. Había olvidado cómo se sentía… Si, eso era felicidad. Energía corriendo por mis venas.

El fue capaz de recorrer cada fragmento de mi alma en una milésima de segundo.  El ya me conocía, ya sabía quién era yo. De repente me inundo cierta calidez y con una voz curiosamente picara me dijo:

-¿Qué te pasa Luz? Hoy estas oscura.

Fue entonces cuando puse ver con claridad y recordar: No siempre había sido así. No tenia porque estar destinada a ser infeliz, la única que me había condenado era yo misma, y por lo tanto solo yo podría cambiarlo. Él no se merecía tener a su lado alguien así. Era apenas una sombra, un ser hueco. No podría aguantar mucho tiempo más. Quería curarme. Acabar con todo eso. Estaba más convencida que nunca.

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La identidad real de la autora de este post, queda bajo el secreto profesional de los escritores anónimos amigos de Maria Antonieta. Por eso la autora hasta tanto este preparada a salir a la luz desea preservar por razones de seguridad su nombre bajo el seudónimo de “Bani”. 

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Guest posting: “Relaciones Abiertas” por Carolina Kaplan

Relaciones posesivas Vs. Relaciones felices (Abiertas, “Open Mind”)

Caro, foto definitiva

Como todos sabemos los celos sólo conducen a desgastar una relación -de pareja o de lo que sea- ¿Una frase cursi y hecha? ¡Sí, pero real y comprobada 100%!!!
Tengo una amiga que me cuenta estas cosas yo sólo cumplo en retransmitirlo.

De aquí en adelante a las relaciones felices, abiertas y/o open mind las denominaremos “solidarias”.

¿De qué hablamos cuando hablamos de “Relaciones Solidarias”? Ella me dice: Ante todo, debemos diferenciar los distintos tipos, condimentos y factores que llevan a una relación sincera y solidaria.

Tengamos en cuenta que la edad es un factor muy influyente. No podemos pretender no sentir celos entre los 15 y los 25 años (aprox.) cuando las hormonas manejan gran cantidad de nuestras emociones. Con lo cual, esa brecha queda excluida! Pero es importante que ellos vayan conociendo esta variante para ir preparando el “chip” para el momento que “crucen la barrera”.

A partir de los 25, si bien no es una regla general, la mayoría comenzamos a mantener relaciones más adultas y conscientes. Dicho esto, me permito afirmarles que todos a partir de ese momento podemos mantener una “vida solidaria”, ya que NO sólo se reduce a una relación solidaria, sino a un estilo de vida.

Es importante creer en uno mismo y tenerse confianza. Aceitado esto, los engranajes empiezan a girar…
Ella dice que en cuanto a los tipos de relaciones solidarias, hay diferentes grados de apertura, pueden ser al 100% abiertas! o al 80% / 60% / 40%, etc… Eso muchas veces NO se pacta directamente, pero con mensajes subliminales y mucha conexión entre ambos queda bien claro.
Es todo un juego (de seducción) descubrir y pautar estas reglas.

¿Los condimentos? ¡Mucha pimienta!! jeje. Para ser más específica: imaginación, conocimiento, auto-control y mucha CONFIANZA.
Hagamos un stop en este último. Confiar en lo que sentimos y siente la otra persona por nosotros.
En este estilo de vida, esa palabra tiene un peso y sentido diferente. Se deposita confianza en la otra persona, desde el punto de vista de entrega del ser. El cuerpo, es otro tema… menor.
Lejos, lejísimos está el concepto de la antítesis: Desconfianza = engaño. ¡No existe el engaño!!!

Mi amiga dice que uno comienza a transitar un camino más liviano, libre y relajado, dado que elimina desde un comienzo esos sentimientos feos: Celos, posesión, etc. ya que estos sólo destruyen relaciones.

Mi amiga me contó que la llave a este estilo “solidario” fue convencerse firmemente que el amor tiene autonomía y que el cuerpo sólo cumple con satisfacer necesidades.

También me dijo: ¿Qué tiene de malo amar y… (sin libertinaje) si alguien me gusta “químicamente”, tener una relación carnal? -YO sólo la escucho, NO opino- Siguió diciéndome: La punta del ovillo empieza a encontrarse a partir del famoso dicho: “Ojos que no ven, corazón que no siente”.

Desde ese primer paso, uno comienza a “ablandarse” y en el camino el resto de las conductas de a poco se van re-educando.
Las relaciones solidarias, dice, son más divertidas y sanas. Son conscientes, auténticas y a diferencia de lo que muchos creen: Tienen como base un amor MUY profundo y MUY adulto.
Desde allí perduran mucho más y fluyen naturalmente…

Mi amiga siempre me dice… ¡Es un camino de ida! 🙂
Modificar los patrones no es tarea fácil, pero hacer un cambio positivo nos asegura neutralizar el Karma y quien les dice vivir una vida menos…

Moraleja: Ella dice que puede asegurar que se vive felizmente el resto de “esta vida”.

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Agradecimiento especial: Dr. Zen – por acompañar el proceso.

Guest posting: “Soy Sola” por Marianela Lacunza

Estimadas amigas/os de Maria Antonieta:

Yo también quiero jugar a ser escritora, dejenme presentarles mi Currículum Vittae.

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Nombre: Marianela Lacunza
Edad: 31 años
Profesión: Tengo un título que me avala una.
Estado Civil: Soltera…

Tal vez no es necesario presentar un Curriculum, pero estoy encarando nuevas maneras de explicar mi estado civil y evitar la sensación de evidente incomodidad (a la que expongo, de manera instantánea) a mi interlocutor cada vez que doy una respuesta sobre mi estado civil. Digo “evidente” porque los signos de incomodidad se presentan en la mayoría de los casos. ¡Créanme! no soy principiante en este tema de la soltería. A esa pregunta la respondo a razón de un mínimo de tres veces por semana. No parece algo tan complicado de responder. Lo complicado es recibir la respuesta que contiene esa pregunta…

Así que se me ocurrió hacer un pequeño experimento con ustedes lectores. Supongamos, que me conocen una noche por ejemplo en una reunión de trabajo. Imagínenme: 31 años, se podría decir que soy atractiva, profesional, simpática, sociable, inteligente, femenina entre otras cosas, o sea… ¡Una hermosura de mujer! (ya que me van a imaginar ¡Imagínenme bien!!!). Después de una pequeña charla, yo ya puedo presentir que se viene la inminente pregunta:

-Che, ¿y tenes novio? ¿O sos casada?

O la típica tía diciendo: –Nena… ¿conseguiste novio ya? ¿Para cuando los confites?

Posibles respuestas:

A) No, estoy sola…
B) Soy sola.
C) Solterita y sin apuros.

La respuesta C) además de ser una antigüedad, es tremenda falacia; a la rareza de que seas sola y no tengas apuro ¡Súmale el hecho de que nadie cree que NO lo tenés!!! ¡Así que ni te gastes!

Cualquiera podría decir que la respuesta fue suficiente y que deberíamos pasar al siguiente tema de conversación, pero ¡NOOOOOO! Y acá va el gran interrogante sujeto a análisis: ¿Que es lo que dirían ante esta respuesta? Guarden su posible respuesta en la mente o traten de recordar algo que hayan dicho a otras solteritas “sin apuro” como yo y diviértanse tratando de clasificarse en alguna de las siguientes “Categorías de Interlocutores”:

Interlocutor Sorprendido (IS): Esta clase de sujeto levanta las cejas y dice: -¿De verdad?? No te creo… ¿por qué??? La soltera promedio solo esboza una sonoriza en respuesta, pero con seguridad en su mente se guarda una respuesta: ¡Si supiera el “porque” ¡No estaría sola, pedazo de infeliz!!!

Interlocutor Optimista (IO): Bueno el IO por lo general te intenta levantar el ánimo usando frases del tipo: -¡No te preocupes!! Ya va a llegar tu príncipe azul. En donde menos lo esperes… ¡Ahí estará para vos!!!
Yo me pregunto ¿Ese lugar “Donde Menos lo Esperes” queda lejos? ¿Es una ciudad? ¿O es tipo un mercado? ¿Aceptan tarjeta de crédito?

Interlocutor Con Especialidad En Oftalmología (ICEEO): -Capaz que no estás mirando bien, tal vez esta ahí enfrente de tus ojos y no lo podes ver. O puede que no te diagnostique un problema a vos, sino a ellos diciendo: -¡Los hombres están ciegos!

Interlocutor Proactivo (IP): ¡Yo tengo un amigo para presentarte!!! (Dangerrrrrrr)

Interlocutor Enterrador (IE): Este es uno de los peores de la especie, viene con una pala al hombro dispuesto a cavarte la tumba, si estabas un poco deprimida, sabé que su respuesta ¡Te va a enterrar en lo profundo de un tarro de helado de chocolate suizo y dulce de leche tentación!!! Es de los que te dicen cosas como: -Bueno no te preocupes hoy en día es re común -Así clava la pala y luego continúa-Conozco un montón de mujeres que a tu edad todavía están solas, y son felices. ¡¿Me quiere decir que encima tengo mucha competencia?!?! Y finaliza diciendo -Es que ya no hay hombres… En última instancia, si deseas ser mamá, hoy hasta te podes hacer un tratamiento…

La realidad es que más allá de lo que se pueden imaginar los demás, mi soledad ha sido una gran compañera. Gracias a ella he aprendido muchas cosas acerca de mi misma. Me ha servido para determinar algunas de las cosas que deseo para mi vida y me ha permitido hacer cosas que tal vez de otra manera no podría hacer por mí. Por supuesto, que yo deseo un hombre a mi lado; anhelo volver a sentir la felicidad del amor. Pero mientras tanto voy a tratar de disfrutar lo que la vida sí me ha dado. No pienso perder un instante más quejándome por lo que no tengo. ¡Quiero que cada momento valga la pena, sea sola o acompañada!

Espero que les haya gustado y ya lo saben en “Donde Menos los Esperes” se encuentran príncipes azules… Me voy, tengo que investigar algo en Google Map ;P

Guest posting: “Perfume” por Alexis Clerici

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No sé por qué, pero la lluvia baja las defensas del inconsciente y como agua desbordada los recuerdos simplemente brotan.

Me inundan, me mojan, me ahogan…

Vuelve a mí una mirada entre mechones de pelo, calles que ya no camino… esa persona que ya no veo. Viejos perfumes.

…será amor? …fue amor? …siento hoy amor?

De la nada, las preguntas no hacen más que despertar otras tantas preguntas… que a su vez desparraman mil respuestas.

Los días pasan y ese pequeño oasis de nostalgia se diluye y el hoy me abarca, me abraza.

Mañana de llovizna, el apuro de la rutina y, de nuevo, un hilo de colores indefinidos, imperceptible a la vista, me trae ese viejo perfume que creía haber olvidado, y como una compuerta desvencijada, se rompe, estalla, se hace añicos…. y sin querer, sin poder, sin hacer… me sumerjo en el ayer…y otra vez te veo. Me sonreís, me hablas… te vuelvo a ver como esa vez en donde todo era certeza… donde el aire me escaseaba en el pecho, te veo….te veo….hasta que el tiempo te vaya borrando… y tu cara ya no sea tu cara, sino el recuerdo del recuerdo de ella…. y todo se diluya hasta casi desaparecer…

Solo que un día … sin querer y detrás de la masa gris de abrigos, maletines y bufandas… me llegue tu perfume y entre recuerdos vuelvas a aparecer como esa primera vez.

Guest posting: “DESPEDIR EL PASADO” por Artemisa

¿Que sucede cuando una persona que significaba mucho para ti decide poner fin a la relación? ¿Qué hacemos con los sentimientos que aún tenemos?

Nos hablan de cerrar círculos, cortar vínculos, pero realmente olvidar lleva su tiempo.

En esto, cada uno tiene su propio ritmo.

Tras dos años de relación intermitente, lleno de idas y venidas, todo terminó definitivamente. Había pasado otras veces, pero esta fue distinta. No hubo un final bonito, ni palabras de despedida, solo silencio y mucho dolor.

Tenía muchas cosas que decir pero decidí dejar que el tiempo pasara y curara las heridas. A pesar de todo siempre sentí ese círculo mal cerrado. Estaba enquistado.

Casi de forma mágica, encontré en un libro precioso llamado “ALMAS GEMELAS” de Nina Llinares un ritual de despedida al que ella llama “Relación impecable”. El ejercicio comienza con escribir una carta de despedida a la persona amada, con todo lo que desearías decirle en persona. Dejar que saliera absolutamente todo aquello que se me quedó por decir fue realmente revelador. Lloré muchísimo mientras escribía aquella carta que nunca enviaría. Seguí el ritual completo y me comprometí conmigo misma a no dejar que salieran de mi mente mas reproches o sentimientos negativos hacía aquella persona que ahora era parte de mi pasado. El vínculo estaba cerrado, ya no había lugar para el dolor, la rabia o el resentimiento.

Después de aproximadamente un año sin cruzarme con él, por casualidades de la vida, nos vinimos a encontrar dos días seguidos.

La primera fue a la salida del cine. Yo me quedé mirando las sandalias de una señora que me llamaron la atención, y al subir la mirada me topé con la cara de mi ex suegra y los ojos de mi ex. Ahhhgg!! Me quedé paralizada unos segundos hasta que mi chico me cogió del brazo para seguir caminando hacia la puerta de salida.  Para nada me esperaba que coincidiéramos en la misma sala de cine. El ya no vive en la misma ciudad que yo y su presencia se me hacía muy lejana e improbable. Nos observamos con descaro, (creo que la curiosidad por saber que ha sido del otro es una tónica en todos los ex) y después cada uno seguimos nuestro camino.

Fue un gusto ver que él iba con su madre, mientras que yo iba acompañada de mi actual conquista… jijijiji

La segunda fue al día siguiente en un café que yo frecuento diariamente. Lo ví entrar unos momentos antes, pero el no me vio a mi. Cuando crucé la puerta, pude ver que estaba sentado en una mesa y estaba solo. Nos miramos y noté como abría los ojos sorprendido. Yo llevaba ventaja porque esta vez si sabía que el estaba ahí y entré segura. Me miró, lo miré y mientras me dirigía hacia la mesa en la que mi chico me esperaba, me paré a saludarlo.

Bendita sorpresa cuando al preguntarle que tal le iba la vida empezó a balbucear primero y a tartamudear después. Se le veía nervioso y sorprendido.

Me despedí educadamente después de no entenderle ni una sola palabra y me fui hacía mi mesa dándole un besito a mi chico (Fue sin intención de molestar). Pude ver de reojo a mi ex mirándonos como un búho.

No sentí nada especial por volverlo a encontrar, salvo la satisfacción de saberme acompañada de alguien mas dulce, mas divertido, mas alto, mas delgado, mas guapo y con los ojos mas verdes que mi ex.

No hubo que hablar nada para cerrar el círculo, me sentía liberada.

Si amigas, el mundo no se acaba. Cuando una puerta se cierra en las narices, se abren ventanas. No hay que hacer nada para ello, la vida se encarga de todo y se abre camino… y justo eso es lo que la hace maravillosa.

Sufrimos la pérdida y el dolor de una ruptura amorosa, creemos que no habrá nada después de esa persona y de nuevo el amor nos sorprende.

Volvemos a sonreir, empezamos a vestir mas bonito, a maquillarnos mas frecuente y a sentirnos mas sexys. En definitiva,  volvemos al “mercado” y a sentirnos vivas.

Tal como dice el spot del alto Palermo: nos dejaron……ser mas lindas

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Guest posting: “El camino de la Autoestima” por Artemisa

Mis primeros pasos en el terreno de la autoestima los dí hace unos 5 años y estaba a punto de romper mi relación de toda la vida, pero todavía no lo sabía.

Mi vida era aparentemente perfecta, tenía todo lo que  había deseado desde que era niña: mi marido, mi familia, mi casa, mi trabajo y mi casita de vacaciones, sin embargo no me sentía plena, ni mucho menos podía decir que era feliz. Andaba siempre buscando nuevas actividades de las que rápidamente me aburría, compraba ropa nueva, maquillajes, zapatos, perfumes y todos los caprichos que me podía permitir. Tenía la sensación de no encontrar mi sitio en la vida y era muy frustrante para mi. Necesitaba buscar ayuda pero me resistía porque no sabía ni explicar que era lo que me pasaba.

Finalmente decidí buscar ayuda profesional y acudí por primera vez en mi vida a un psicólogo. Empezamos a hablar y mientras me preguntaba cual era el motivo de mi visita le dije que no sabía porqué, pero ya no sentía amor por mi marido, que eso me hacía sentir muy culpable y quería por todos los medios que se me pasara esa “tontería”. Le pedí que me diera las claves para volver a quererlo y que con eso todo en mi vida estaría arreglado.

-Lo que necesitas es quererte más a ti misma -me contestó.
-¿Cómo dices? -Le pregunté.
– Si, si… No me mires así, me has escuchado bien, quererte mas a ti misma -Me recalcó- Nunca he conocido a nadie que anteponga tanto el beneficio de los demás al suyo propio, y esa es una de las características de las personas con baja  autoestima.

Creo que no escuché nada más de lo que me dijo, me recomendó un libro y me fui. No podía dejar de pensar que ese psicólogo era un inútil… Yo quería arreglar mi matrimonio y mi vida y ¿Me recetaba un libro para aprender a quererme a mi misma??? Diosss ese tipo no había entendido nada de lo que le había dicho.

Al cabo de unos días, mas calmada, fui a la biblioteca a buscar el libro. APRENDA A DECIR NO. Solo el título ya sonaba a que sería infumable, pero al fin y al cabo tampoco tenía nada que perder por echarle un vistazo.

A partir de ahí comencé un proceso dolorosísimo en mi vida con muchos cambios. Los cambios siempre me dieron mucho miedo. Me separé, perdí mi trabajo, dejé mi casa y volví a la de mis padres con las manos más vacías de las que me había ido años atrás. Me sentía perdida, era una sensación de andar desamparada por la vida. Ahora tenía que tomar todas las decisiones sola, debía hacerme cargo de mi misma y no sabía si sería capaz de hacerlo. En mi mente solo podía leer la palabra fracaso. Medio año después de mi separación empecé a salir de nuevo con amigas, a sonreír y a verme con ganas de conocer gente nueva. El trabajo de autoestima lo había dejado en el olvido y ese fue mi gran error. Empecé una relación que me llevó de nuevo a hablar con psicólogos expertos en relaciones de pareja, un coach sentimental, y cual no sería mi sorpresa cuando de nuevo me dijeron que lo que me estaba haciendo falta en mi vida efectivamente era amor, pero amor propio.

Es muy difícil para una persona ser consciente de que no se quiere a si misma. La persona sin autoestima está expuesta a que abusen de ella porque se deja avasallar, cumple los deseos de los demás por encima de los suyos propios, no protesta porque ni siquiera se da cuenta de cuando no está siendo bien tratada. La persona con baja autoestima necesita ser querida por sobre todas las cosas, y para ser querida debe esforzarse en agradar a la persona amada. Sufre mucho porque no sabe poner límites y no se plantea defender sus derechos. Exige respeto pero no es capaz de respetarse a sí misma. No cree merecer el amor y sabotea su propia felicidad.

Fue  muy duro trabajar en la autoestima, pero también muy gratificante. Necesité un ejercicio constante y mucho apoyo para darme cuenta que los cambios son de dentro hacia fuera y no al revés. Es necesario quererse primero para poder dar y  recibir amor de calidad.

Se que mi proceso aun no ha terminado, quizás nunca se termine, pero puedo mirar hacía abajo como quien está subiendo una montaña y ver que el camino ha sido empinado pero que las vistas son espectaculares. No soy la misma mujer de hace cinco años, espero y deseo dentro de otros cinco poder decir que he superado a esta que soy ahora.

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Guest posting: “Disertaciones sobre el amor” por Gonzalo Alfonsin

arton5834Mi tío -el que se volvió loco- decía que en la vida uno quiere a muchas personas, se enamora de unas cuantas, y ama solamente a una. La diferencia entre enamorarse y amar es sutil pero notable: el enamoramiento dura unos meses, o un par de años a lo sumo; luego se transforma en otra cosa (cariño, compañía, costumbre, tedio); en cambio cuando uno ama de verdad, hay un sentimiento de unión y de cofradía que subyace cada momento, cada cosa,  aunque no siempre vea estrellitas de colores.

¿Y cuál es la diferencia entre “querer “ y “amar”? Ambos son verbos, pero uno es más posesivo que el otro. “Querer” viene de “quiero”: Quiero esto, quiero lo otro, quiero quererte, quiero que me quieras… Quiero, quiero, quiero. Quiero para MI, YO quiero. En cambio el amor… El amor es un sentimiento universal. Es cierto que cada quien ama a su modo, como puede, como le sale; y deja que lo amen (deja entrar al otro) como puede también, hasta donde le sale. Pero el amor no es deseo; el amor es un sentimiento altruista de amor al mundo todo que se manifiesta o canaliza en una persona, en este caso la pareja o compañero/a. Pero el amor de pareja es muy parecido al amor de un gran amigo, al amor de un familiar, al amor por Dios.

Yo no creo en eso de la media naranja, de que existe una y sólo una persona con quien encajo “perfectamente” (no creo en eso de encajar ni tampoco en la perfección), ESA persona que ha sido hecha para mi (hechos el uno-para-el-otro), con la que estoy predestinado por los dioses; aquélla persona con quien el amor se sublima y se torna inquebrantable. No. Yo creo en cambio que hay muchas personas a las que puedo llegar a amar, con las que puedo lograr abrirme completamente, entregarme, confiar hasta el punto de poder contarle todo. Porque el amor es sobre todo confianza. Es también comunicación, y comunión (de los cuerpos y de los espíritus).

Por supuesto que el sexo es sólo una de las manifestaciones o expresiones del amor: la unión de los cuerpos en pasión y placer. Pero se puede tener sexo sin hacer el amor, cuando sólo hay el goce físico, desligado de lo espiritual, y también se puede hacer el amor sin tener sexo: en una danza, en un masaje, en un abrazo, incluso en una mirada, en una intención. El amor trasciende lo físico, el amor es el espíritu del Bien. ¿Y qué es el Bien? El sentimiento de alegría con el mundo, con todas las cosas, incluso con la muerte.

El amor verdadero no es posesivo. Alejandro Jodorosky dice algo muy interesante sobre la pareja en su libro “Cabaret místico”. Algo así como que el amor verdadero no es la búsqueda de una unidad, de una uniformidad, un núcleo capcioso y hermético; eso termina siempre en asfixia. Para que haya amor es necesario respetar la individualidad, que cada quien tenga sus espacios. Yo por ejemplo apoyo la moción de cada quien tenga su pieza, su habitación, su camita. A veces dormimos en la mía, otras veces en la tuya, y otras cada quien en  su cama… ¿Por qué no?

Los celos no forman parte del amor. Los celos son posesivos, son miedo, inseguridad. Si yo estoy tranquilo y con certeza de que nuestro amor es fuerte y verdadero, entonces no tengo razones para temer nada, no tengo razones para estar celoso de nada ni nadie. Y otra cosa, el amor es aquí y ahora, ¿qué es eso de jurarse amor para toda la vida? ¿Quién puede asegurar que va a amar a alguien durante veinte años? ¡Es una falacia! Yo te amo hoy, ojalá mañana también; pero si no, pues lo tengo que aceptar, y a otra cosa mariposa, a otro grano gusano. Y también es cierto esa cosa trillada de que para amar a otro, hay que amarse primero a uno mismo. Si uno no se ama a sí mismo, pues aparecerán los celos, los miedos, las patrañas mentales y emocionales.

Hay infinidad de parejas que siguen juntas por ósmosis, por inercia, por miedo en definitiva: miedo a dejar lo conocido, la estabilidad emocional. ¿Pero qué es eso? El amor no es estable; el amor, como todo lo que está vivo, es cambio constante, es movimiento.

¿Puede haber amor sin pasión? Pues supongo que si. El amor es distinto para cada quien. Yo no puedo hablar por todo el mundo, apenas puedo hablar por mí mismo. Pero hay personas que son poco pasionales, que ni siquiera lloran cuando se les muere un hijo (la procesión va por dentro). Y quizás esas personas amen profundamente, pero sin demostrarlo por fuera, sin exabruptos emocionales.

A mi me gusta esa palabra que se usa mucho ahora para hablar de la pareja: mi compañero/a. Es lindo. Compañero. Como si fuéramos militantes. Compartimos la causa, la causa de estar juntos, no como un átomo fusionado y hermético, sino como un dúo dinámico. Sí, como Batman y Robin, ¿por qué no? El amor es también admiración, como la que siente Robin por Batman (no sabemos si es recíproca). Pero no se trata de una admiración ciega, caprichosa, pues si algo no nos gusta lo diremos. Es vital la sinceridad, la honestidad, y respetar nuestras diferencias. No pretender que el otro sea amigo de mis amigos; si es así buenísimo, pero si no, pues mala suerte. No pretender nada de nada en realidad, no dar nada por sentado ni por sentido. Conversar mucho, eso sí. Pero ojo con cometer sincericidios (suicidios de sinceridad); hay cosas que no es necesario decir. Aunque si me preguntan, pues bueno, he de responder. 

Gonza Tambor

Del libro “Cabaret místico”, de Alejandro Jodorowsky

Fragmentos del capítulo 13 (Anatomía de la pareja)

La relación amorosa no tiene por finalidad una visión común, sino una “creación común”.

Una pareja armoniosa es un dúo que comparte sus diferencias y en el que ninguno de los dos es tan hipócrita como para desempeñar un papel según el cual es semejante al otro en todos los aspectos.

Cuando una relación va mal, ha llegado el momento de mejorarla, de verse uno a otro sin máscaras, de reconocer la voluntad de uno y la voluntad del otro, y ponerse de acuerdo. Si en la pareja una de las partes se sacrifica, no es una pareja de verdad.

Respetaremos siempre lo que somos, sin sentirnos culpables, sin permitir que nadie intente imponernos conductas o ideales que no sean los nuestros. Tendremos derecho a expresar nuestra propia visión del mundo, aunque difiera de la del otro. No nos impediremos ver ni oír lo que nuestra curiosidad nos pida. Tenemos derecho a desarrollar nuestros sentidos en la dirección que nos convenga.

En el terreno emocional, reconoceremos que no todos amamos de la misma manera. No nos someteremos a la tortura de queremos unir de un modo que no sea el nuestro. Nos amaremos como podamos amarnos, sin tratar de ser espejo, sin aspirar a una quimérica fusión, sin desear serlo todo el uno para el otro. No nos encerraremos en una relación exclusiva, sino que iremos agregando a nuestro cariño el cariño por nuestros hijos, por nuestros parientes, por nuestros amigos, por aquellos a los que admiramos, por la humanidad entera, por todos los seres inanimados o vivientes, por ese impensable llamado “Dios”. Reconoceremos que el amor no es la búsqueda de la igualdad sino de la diferencia complementaria. No seremos dueños ni propiedad el uno del otro, nos ataremos con nudos que siempre sabremos deshacer, nos ayudaremos a conservar en lo más profundo de nuestro ser un área privada, nos protegeremos mutuamente pero sin privarnos nunca de nuestra libertad. Compartiremos un espacio pero nos permitiremos también tener un territorio personal, con la promesa de no invadir nunca el del otro, respetando nuestra necesidad de soledad. Caminaremos juntos bendiciendo cada uno de nuestros pasos, pero si nuestros caminos se separan, lo aceptaremos deseando lo mejor para el otro su nueva vida.

Una relación sana no se construye sobre deseos de posesión. La mujer no pertenece al hombre, ni el hombre pertenece a la mujer. Ambos se unen en el amor y colaboran en una obra, material o espiritual.