¡Yo! La falsa Capitalista…

Si están esperando que este post sea sobre Amor, mejor dejen de leer. Hoy me quiero tomar una breve licencia para hablar sobre política. Siempre consideré que compartir mis ideas sobre este tema era algo completamente inútil. Ya que no soy una experta, y solo miro el noticiero matutino del canal 13. Pero, independientemente de que no es una de las ramas de la vida que mas me agrade, debo reconocer que el hecho de no militar en política, también es hacerlo. Al no hacer nada, dejamos que otros hagan y decidan por nosotros.

Entre el Capitalismo y el Comunismo, siempre tuve una inclinación completamente definida hacia al Capitalismo. Esa decisión personal, se baso a grandes rasgos, en todas las teorías económicas que estudie en la secundaria y en la universidad. Películas, documentales sobre la Unión Soviética, y principalmente, por considerar haber vivido toda mi vida en un régimen mayormente capitalista. El hecho es, que siempre relacione directamente al Capitalismo con la Libertad y al Socialismo con la falta de ella.

Existen muchos matices y claramente no es tan simple poder comparar dos sistemas de gobiernos tan a la ligera. Pero si bien en Argentina, nos quejamos durante años del gobierno anterior, por la falta de libertad en algunos aspectos. Ahora que votamos un cambio (Me incluyo, porque yo lo vote). Empiezo a dudar de mi decisión, el capitalismo puro me empieza a dar miedo. Porque parece que solo “algunos pocos” tienen la libertad de elegir. Mientras que muchos, engañados, pensamos que somos libres sin serlo.

Sin dinero, no hay libertad. Y sin libertad estamos atrapados. Tuve suerte, jamas pase hambre o frío. Pero veo muchas personas que si la pasan mal. Desde personas de clase media en el supermercado, mirando con miedo los precios en los alimentos. Hasta el caso extremo de una persona que vive en la calle. De la cual, solemos tenerle miedo… Como un mecanismo de defensa solemos argumentar que “Cada cual obtiene lo que se merece”. Pero, ¿Que expectativas podemos tener con un nene que nace en una villa miseria? Donde no tiene para comer, sufre los maltratos de una vida llena de horrores. Probablemente ni piense en acceder a la educación, porque para él, la única realidad que existe es poder un día más.    

Si, la humedad me pone sensible y trágica. Sumado a que stalkeando a un ex encontré un vídeo perturbador sobre un perro de la calle, rescatado en un estado completamente deplorable. Donde los gusanos le comieron la cara y se le veía literalmente los huesos del cráneo. Por suerte, ese perro tuvo un final feliz, porque lo curaron y sobrevivió. Lo curaron personas solidarias, que no tienen ni una sola idea capitalista. Ese vídeo me dejo pensando en todos los que necesitan ayuda. En la guerra en Siria, en los atentados en París, en la gente que no sabe ni leer. Y me siento muy mal, al preferir por años no opinar de política.

No esta mal jugar al pokemon go en el noticiero del 13, debe ser divertido. Pero que no nos aleje de la realidad verdadera. Prestemos atención a las noticias reales, miremos a las personas mientras caminamos por la calle. Ahí esta la vida y la verdad.

¡El Estrés Laboral de los días Lunes!!!

¿Que pena estamos pagando a nivel karmático para amanecer tan estresados los días lunes? ¿Por qué lo odiamos fuerte, si solo es un día más en el calendario semanal?

Ningún día de la semana merece ser sometido socialmente por toda la comunidad laboral oficinistica a tal violento bullying. ¡Pero claro! Después de vivir enredados amorosamente viernes, sábado y domingo ¿Que más podemos esperar del lunes? Día en el cual debemos entregar nuestras almas al sistema capitalista, trabajando en relación de dependencia.

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Que horrible es la palabra DEPENDENCIA. Ningún psicólogo cuestiona esa relación enferma en la cual las personas acudimos a encerrarnos un día soleado a cambio de unos pocos pesos que claro… necesitamos, añoramos, ¡Dependemos para vivir! La irónica y eterna dependencia de la “supuesta” independencia económica (?) 

Lunes, la secuencia se repite una y otra vez: Suena el despertador, nuestras mentes siguen dormidas debido a las noches de fiesta producto de la libertad momentánea del fin de semana. Nos levantamos caminando como zombis a la ducha; Mientras dejamos hirviendo el agua en la pava eléctrica para intentar desatar el nudo que tenemos en la garganta con un poco café.

Al salir de casa llega el momento de subir al subte. Empujamos “levemente” utilizando la fuerza exacta socialmente permitida, para que nadie nos cague a piñas por la mañana. Nuestro cuerpo adopta posturas extrañas como si estuvieramos jugando a un tetris humano. Subimos y recordamos que es LUNES ¡¡¡Maldito lunes!!! ¡Ya no hay escapatoria!!! De pronto te das cuenta que estas parado frente a la puerta de tu oficina, con cero ganas de entrar porque preferís quedarte en casa tomando mate, mientras practicas la escala de Do en la guitarra y pones ropa a lavar…

Entras a la oficina y el estrés laboral te invade y tus gritos internos son desesperados. ¡LUNES TE ODIAMOS!!! En el interior del edificio hay otras almas perdidas que al igual que vos tampoco tuvieron otra opción. Tomas asiento en tu súper silla ergometrica en la que vas a pasar las próximas nueve horas de tu valiosa vida, y cuando pensas que todo ya esta perdido. Levantas la mirada, ves una mano que te convida un mate y sentís que no estas solo en esta pena.

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