Del plagio venimos y al plagio vamos: ANSIEDAD

CARTA DE LA ANSIEDAD

HOLA. Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿Por qué te asustas tanto ante mi presencia?

La verdad es que aparezco y te hago sentir todo ese malestar porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarle a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.

¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?

Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar. Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos, pero tampoco me quisiste escuchar.

Aunque acá entre nos, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo, o era momento de estar sólo contigo mismo, te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto. Te desesperabas, porque no “entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando. Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.

Espero que ahora estés listo para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que ya es tiempo de evolucionar. Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.

Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.

¡Pero! te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto, necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.

Me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas, aquí seguiré. En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.

¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porque lo haces, si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.

Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tú esencia. Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.

Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.

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El texto es anónimo hasta donde sé y lo recibí a través de una cadena de e-mails. Me gusto mucho, pero como el texto original es muy largo, me tome la libertad de intervenirlo creativamente para que sea más breve. 

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