Crónicas de un día perfecto anunciado.

Hoy me reencontré con una persona que hace mucho tiempo no veía. Sabía de antemano que si él estaba presente, todo iba a salir bien. Quizás dirán que estoy loca, pero existe un cierto tipo de persona que con solo su presencia ilumina la vida de otras.

Cada vez que lo tengo enfrente y me mira a los ojos mientras me sonríe. Me siento segura y confiada de que si él está conmigo; todo va a estar bien. Cuando él está cerca me siento feliz y tranquila. ¡Es el momento más perfecto del mundo! Siempre busco hablar con él porque posee la extraña habilidad de quitarle todo el drama a los problemas que suelo inventar.

El hecho es que al tener algo tan perfecto y puro. Empecé a experimentar el miedo a perderlo, alejándome del disfrute del momento y complicando con dramas el presente. Empecé a sentir miedo al imaginar que si él decidía irse alguno de estos días de mi lado, yo tenía todo para perder. Fue entonces cuando recordé una frase del cuento “Una nueva flauta”. Es un cuento japonés que se encuentra en el prólogo del libro “Free Play” de Stephen Nachmanovitch. El cuento habla sobre la historia de un joven músico, que se encuentra frente a los bloqueos y obstáculos de la vida, cuando decide transitar por el camino del Arte. La frase dice: “Entonces se dio cuenta de que no tenía nada que ganar y nada que perder”. Así es en todos los aspectos de la vida, especialmente en el Amor. No existe nada para ganar ni nada que perder.

free play

Lo mágico e inexplicable es como ese libro llego a mis manos en dos ocasiones distintas. La primera vez fue por recomendación Gonzalo Alfonsín, mi primer profesor de teatro, hace alrededor de cuatro años atrás. Y la segunda vez, fue por recomendación de Leandro Kalén, mi primer profesor de Piano. Recuerdo cuando Leandro a fines del año pasado, cuando le pedí en una de mis primeras clases que me recomendara un libro sobre teoría musical; con mucha paciencia me explico que antes debía leer el libro Free play para poder entender realmente por donde es el mejor camino del aprendizaje.

Gonzalo y Leandro son personas a las cuales les tengo un profundo respeto y una gran admiración. No solo porque son mis profesores y tienen toda mi confianza, si no también porque son excelentes personas. Que además de enseñar la técnica, les gusta abrir la mente de sus alumnos para quitar todos aquellos prejuicios que no sirven y bloquean. Ellos iluminan la vida de las personas que están a su alrededor.

¡Nada que ganar ni nada que perder! Es lo que pienso cada vez que él me mira a los ojos para superar el miedo a perderlo. Porque en definitiva no hay nada que pueda hacer al respecto si el decide irse. ¡Nada que ganar ni nada que perder! Porque la vida es totalmente caprichosa; nos entrega amor y nos lo quita a su arbitrario antojo.

Los libros, las personas y todas aquellas situaciones que la vida nos regala momentáneamente. Son para experimentarlas y disfrutarlas al máximo sin ser contaminadas por los fantasmas del miedo y la frustración. Disfrutar en libertad llena el alma y nos hace sentir livianos. El Amor aparece y desaparece caprichosamente de nuestras vidas, solo debemos disfrutarlo libremente para ser felices. Porque es perfecto cuando no lo buscamos y aparece en todos nuestros días haciéndolos perfectos. El Amor aparece cada vez que él me mira a los ojos, iluminando mi vida con el solo hecho de estar presente. Sin nada que ganar ni nada que perder.  

3 pensamientos en “Crónicas de un día perfecto anunciado.

  1. Muy lindo relato, Nati. Me alegro mucho de que el libro te ayude a jugar mas libremente, a ir por el mundo abierto y sin trabas, sin inventarnos obstáculos. Y me alegro también de que hayas estado en el lindo taller de la voz que hicimos. El amor está dentro tuyo (de todos), esa bella persona lo despierta, pero él siempre está dispuesto a dejarse ver si lo dejamos. Beso grandeeeee

    • Gracias Gonza por tus palabras! Me alegro mucho que te gustara el relato! Espero que pronto hagas otro taller de la voz para poder asistir y disfrutarlo! Te mando un beso grande y gracias siempre con compartir conmigo hermosos textos inspiradores!

  2. Muy bonito Naty… y muy cierto también.

    Que irónico: el miedo nos hace perder justo lo que más tememos perder.
    Hay que ir sin miedo por la vida, con respeto pero sin miedo. “nada que ganar, nada que perder”.

    Un beso!!!

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