¡Martín Piroyansky te Amo!!!!

Esta semana decidí desnudarme cinematográficamente y compartir cada uno de mis cortos favoritos en el blog. Me sentí inspirada después de la hermosa publicación de nuestro gran invitado: Damián Rojas, donde mezclando realidad con ficción, nos regalo el corto “El Columpio”.

Ahora, llego el momento de presentar mi primer corto favorito: “Ella no me ama” de Martín Piroyansky, y gritar a los cuatro vientos mi gran amor por él. Claramente soy su fan desde mucho antes de que aparezca en cine con Lali… Ese encanto especial entre genialidad y audacia me vuelve loca. No puedo dejar de mirarlo. Y eso que no le guardo rencor por ignorar mis solicitud de amistad en Facebook (?)

Bueno, sin más rodeos. Los dejo disfrutar del corto. Y si lo ven a Martín, diganle que yo si lo amo :3

 

Guest posting: “Historias Breves para seguir hablando del amor” por Damián Rojas.

A veces un simple cuento, un cruce de miradas, puede dar lugar a una historia de amor. Todos vivimos estas situaciones cotidianamente en la calle, en el trabajo, en el supermercado, hasta en el subte, pero el miedo a ser rechazados nos paraliza constantemente, nos silencia. En ocasiones, ese momento determinado suele convertirse en una ocasión perdida o en alguna de las tantas historias de amor que nunca fueron.

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Para mí la vida es una gran película, por eso hago cine y hoy gracias a la invitación de Delirios de María Antonieta voy intentar hablar de eso, de la vida.

En este mundo cinematográfico conoces actores tan buenos que te van marcando la huella, otros tantos actores mediocres que te arruinan muchas escenas, después están los extras que le ponen un contexto, un clima. Pero más allá de todo, llegan ellas, las actrices hermosas y talentosas que te marcan la vida, las que te generan el conflicto, las que te alimentan la creatividad para contar cada día una nueva historia.

14151794_1678144145838964_1338514976_oHace unos cuatro años yo pintaba mi tabla de filete (fileteado es un estilo artístico de pintar y dibujar típicamente porteño) en el parque Avellaneda, con mi profesor Alfredo, un maestro que por ejemplo pinto la estación Corrientes de la línea H. Entre los espirales que pintaba con un rojo intenso apareció ella. El silencio se prolongó tanto, como el tiempo que ella tardo en sentarse delante mío.  Sus piernas eran interminables, su cabello negro y una sonrisa enorme, como la de una niña a punto de jugar.

Al cabo de unos minutos, gira, me mira fijamente a los ojos y me dice:

-Disculpa, ¿me regalarías uno de tus folios?

-¿Qué? Respondí totalmente desorientado.

A lo que ella me respondió: -Ah perdona, en España se dicen folios a tus hojas, soy de Andalucía, un placer.

Le regale todas mis hojas, mis folios y me pregunte ¿Qué carajo hace una española en un curso de filete porteño del gobierno de la ciudad? No lo sé, pero ahí estaba ella.

Esta fue una de esas situaciones donde decide vencer al silencio, no solo que lo vencí, sino que me enamore de aquella hermosa actriz que apareció para cambiar mi vida. Ese día hablamos tanto que no pinté casi nada. Luego seguimos hablando cuando salimos de la clase,  continuamos hablando cena de por medio, y amanecimos hablando juntos en la misma cama.

Una semana  después la fui a despedir entre lágrimas al aeropuerto de Ezeiza, a las dos semanas estaba yo con mi mochila y mi pasaporte express desembarcando en el aeropuerto de Barajas (España).  14137824_1678144162505629_1437463988_nSin saber casi nada de ella tome un avión, cruce ese océano enorme y dieciocho horas después la sorprendí en Sevilla, más precisamente en el puente de Triana, ella no sabía absolutamente nada de mi llegada, y yo lo único que quería, era volver a sentir de nuevo esa mirada.

Hoy les traigo El Columpio” un cortometraje del director español Alvaro Fernandez Armero, ganador del premio Goya mejor cortometraje de ficción 1992. Con Coque Malla y una hermosa Ariadna Gil en plena juventud, espero que les guste.

Los Actores: Mitos y Verdades (?)

Crónicas de una alumna de teatro en su tercer año:

En mis años de estudiar teatro, quede completamente sorprendida frente a la idea recurrente en algunas personas ajenas “al palo”: De que los actores van por la vida fingiendo o actuando. Como si el mundo real, fuera un gran escenario en el cual creamos personajes de ficción, fingimos orgasmos y manipulamos personas con nuestros superpoderes de artistas(?)422719_10150599306813719_342067381_n

Al principio sentí ternura por tal inocente y superficial observación. Luego sentí enojo, por subestimar la entrega comprometida de los actores al exponerse ante un público variado, en cuerpo y alma. Y finalmente me senté a escribir estas palabritas ajusticiadoras del caso.

Ser artista no algo que se elija, no queda otra que aceptar tu destino. Las emociones están a flor de piel. Las personas dedicadas al arte solemos ser más sensibles de lo común. Por eso tenemos que expresar ese mar de emociones y sentimientos para poder estar centrados. El drama y la creatividad brotan de una forma que si no lo sacas, se transforma en un cáncer social como es la depresión.

En mi caso, todo lo que pienso se me nota en el cuerpo, cada pensamiento se refleja en mi exterior. Virtud para el teatro, desventaja en la vida real. Transparencia extrema, o desnudes artística. Le puedo poner mil nombres.   418549_10150599312173719_2071079677_n

Otro de los puntos que me parece importante destacar. Es que jamás vas a poder prestarle a un personaje, una emoción que no experimentaste en tu vida real. Si bien es verdad, que es prácticamente imposible experimentar “TODAS LAS EXPERIENCIAS DISPONIBLES EN EL MERCADO DE LA VIDA”. Creo que lo que hace rico a un actor es conectar naturalmente con el momento presente y con su vida de simple mortal. Algunas emociones nos atraviesan hasta el punto del dramatismo puro. Es ahí donde se recurre a la memoria emotiva más cercana, en el caso de tener que interpretar un papel, donde el personaje transita por una situación no vivida por el actor.

Estos son mis argumentos. Seguramente existan personas que finjan orgasmos, pero no creo que sean actores. Porque a los actores nos gustan las sensaciones, los sabores, sentir la suavidad de las manos de la otra persona y la violencia de la calentura del momento, nos gusta reír, llorar, sentir frío, calor, revolcarnos por el piso… Nos gusta sentir todas las emociones de la vida, especialmente las más hermosas como el Amor y el sexo. Los vínculos verdaderos y lamentablemente de momento, no tenemos superpoderes manipularores de personas (?)

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¡Yo! La falsa Capitalista…

Si están esperando que este post sea sobre Amor, mejor dejen de leer. Hoy me quiero tomar una breve licencia para hablar sobre política. Siempre consideré que compartir mis ideas sobre este tema era algo completamente inútil. Ya que no soy una experta, y solo miro el noticiero matutino del canal 13. Pero, independientemente de que no es una de las ramas de la vida que mas me agrade, debo reconocer que el hecho de no militar en política, también es hacerlo. Al no hacer nada, dejamos que otros hagan y decidan por nosotros.

Entre el Capitalismo y el Comunismo, siempre tuve una inclinación completamente definida hacia al Capitalismo. Esa decisión personal, se baso a grandes rasgos, en todas las teorías económicas que estudie en la secundaria y en la universidad. Películas, documentales sobre la Unión Soviética, y principalmente, por considerar haber vivido toda mi vida en un régimen mayormente capitalista. El hecho es, que siempre relacione directamente al Capitalismo con la Libertad y al Socialismo con la falta de ella.

Existen muchos matices y claramente no es tan simple poder comparar dos sistemas de gobiernos tan a la ligera. Pero si bien en Argentina, nos quejamos durante años del gobierno anterior, por la falta de libertad en algunos aspectos. Ahora que votamos un cambio (Me incluyo, porque yo lo vote). Empiezo a dudar de mi decisión, el capitalismo puro me empieza a dar miedo. Porque parece que solo “algunos pocos” tienen la libertad de elegir. Mientras que muchos, engañados, pensamos que somos libres sin serlo.

Sin dinero, no hay libertad. Y sin libertad estamos atrapados. Tuve suerte, jamas pase hambre o frío. Pero veo muchas personas que si la pasan mal. Desde personas de clase media en el supermercado, mirando con miedo los precios en los alimentos. Hasta el caso extremo de una persona que vive en la calle. De la cual, solemos tenerle miedo… Como un mecanismo de defensa solemos argumentar que “Cada cual obtiene lo que se merece”. Pero, ¿Que expectativas podemos tener con un nene que nace en una villa miseria? Donde no tiene para comer, sufre los maltratos de una vida llena de horrores. Probablemente ni piense en acceder a la educación, porque para él, la única realidad que existe es poder un día más.    

Si, la humedad me pone sensible y trágica. Sumado a que stalkeando a un ex encontré un vídeo perturbador sobre un perro de la calle, rescatado en un estado completamente deplorable. Donde los gusanos le comieron la cara y se le veía literalmente los huesos del cráneo. Por suerte, ese perro tuvo un final feliz, porque lo curaron y sobrevivió. Lo curaron personas solidarias, que no tienen ni una sola idea capitalista. Ese vídeo me dejo pensando en todos los que necesitan ayuda. En la guerra en Siria, en los atentados en París, en la gente que no sabe ni leer. Y me siento muy mal, al preferir por años no opinar de política.

No esta mal jugar al pokemon go en el noticiero del 13, debe ser divertido. Pero que no nos aleje de la realidad verdadera. Prestemos atención a las noticias reales, miremos a las personas mientras caminamos por la calle. Ahí esta la vida y la verdad.

¡Caña con Ruda!

Todos los años, desde que tengo uso de memoria; Mi abuela Susana nos hace tomar el primer día de cada agosto: ¡Caña con Ruda!

Siempre pensé que era una de las extrañas tradiciones inventadas por mi familia, pero con el tiempo me di cuenta, de que no fue nuestro invento… Si no que provenía de las costumbres ancestrales de otras personas, que también creían en esos conjuros a base de alcohol y ruda, para evitar morir en agosto. “Julio los prepara y agosto se los lleva” dice el refrán.

¡Siempreeeee, siempreeeeeee!!! tomamos caña con ruda. Desde que era menor de edad. Pero como era ilegal tomar alcohol a los 7 años, mi abuela invento una adaptación a la tradición que consistía en darle un beso a la boca de la botella. Mientras los mayores bebían un sorbo largo y amargo que les quemaba la boca y la garganta. Los niños le dábamos un dulce y pequeño pico a la petaca, para solamente mojarnos los labios, y ser salvados de los males de agosto.

¿No sé a Uds.? Pero a mí me da mucha ternura saber que llega el primero de Agosto, y mi familia es fiel a la tradición de desayunar caña y ruda.

Cada familia, cada persona, tiene sus hermosas tradiciones que para otras personas son locuras. Cada vez que le doy un beso al pan en la oficina antes de tirarlo, me miran con si estuviera loca. Si bien intento explicarles que es otra de las tantas tradiciones sagradas de mi familia, no lo entienden. Pero yo si entendí, que cada vez que hago una de esas acciones automáticas carentes de bases científicas, estoy más cerca de mi familia, de lo que imaginaba.