VIENTO NORTE

-Hoy hay viento norte- Suelen decir en mi familia cuando alguien esta de mal humor. El viento norte es el viento de los locos, que hace que las personas se sientan fastidiosas y por ende quieran pelear con la primer persona que se cruza en su camino…

Algunos se preguntaran: ¿Porque ese viento me sigue por todos lados? ¿Sera que le gusto y no quiere dejarme ir?

Pues la respuesta es: ¡NO! Es solo un efecto climático, nada personal (?) Cuando te das cuenta que tenes un mal día causado por la presencia de este viento. La única solución posible es liberar la ira incontrolable que todos llevamos dentro, PERO… con las siguientes tres recomendaciones a seguir:

1) Confirmar por experiencias previas, que la persona a la cual vamos a atacar con palabras descontroladas buscando pelea. Sea lo suficientemente hábil e inteligente para darse cuenta, que cada uno de nuestros gritos y demandas son simplemente una suplica desesperada buscando Amor. Los ataque en estos días, solo buscan que nos diga cuanto nos quieren y nos den un hermoso abrazo que aleje cualquier problema climático y/o hormonal (En el caso de las mujeres).

2) Tener presente que JAMAS, JAMAS, JAMAS se deben decir frases hirientes que puedan llegar a lastimar a la otra persona. Si esta permitido, decir algunos comentarios necesarios para lograr obtener la reacción del otro. Solo comentarios inofensivos. Porque al contrario de lo que dice el refrán; a las palabras que lastiman este viento no se las lleva. Todo lo contrario, logra grabarlas en el alma de las personas que amamos generando una herida que puede no sanar.

3) Aceptar que los malos días son parte de nuestra condición humana, por lo tanto hoy quizás nos toque a nosotros ser los enojados, pero quizás mañana nosotros seamos quienes tengamos que contener a aquellas personas que hoy nos contienen. La vida es un ida y vuelta.

¡La Indiferencia Mata!!!

Esta mañana en la estación Catedral de la linea D, note al salir del subte que las escaleras mecánicas no funcionaban. Había una persona acostada sobre los primeros escalones y eso impedía que los empleados de metrovías pudieran ponerla en funcionamiento.

Ante esa situación mi reacción fue la predecible y cobarde actitud de escapar por la escalera de al lado. Pero al subir me sentí tan mal, que voltee a ver como las demás personas pasaban indiferentes por al lado de ese señor, que estaba tirado sobre los fríos y duros escalones de la escalera mecánica.

Todas las personas, incluida yo, lo ignoramos. Nadie se detuvo a ver si estaba bien, si necesitaba algo. Es terrible y aunque me de mucha vergüenza admitirlo el miedo nos hace actuar de forma cobarde e indiferente. Supongo que nadie supo que hacer al respecto para poder ayudarlo, yo tampoco lo supe.

Sé que algunos de Uds. están acostumbrados a encontrar en mis textos forzadas metáforas con respecto al Amor. Pero este no es el caso. Es muy doloroso vivir en una sociedad de discrimina a las personas mas necesitadas. La indiferencia de este estilo mata personas y es algo que me preocupa mucho. ¿Que tipo de Amor puede florecer en una sociedad de ignora y es indiferente ante problemas tan graves?

Guest posting: “Eso que nos hace brillar los ojos” por Pamela Diazgranados

pame definitivaPasé horas tratando de descifrar cómo empezaría este post pero no existe la forma correcta para empezar ya que no se trata de ser la gran escritora ni ganar un premio por él. Simplemente intentaré plasmar en un papel la idea que siempre me ha rondado la cabeza y la que me definió a hacerlo. Y poder dar a entender las veces que perdemos el sentido de las cosas buscando rótulos y títulos y lo disfrazamos con rutina.

Pero les puedo asegurar que esa es la esencia de su ser único. Les puedo asegurar que muchas cosas pueden llegar a cambiar por el pasar del tiempo o simplemente la vida pero eso va a permanecer. Permanece aunque no lo hayamos definido aún. Cada vez que estamos cerca padecemos los síntomas, puedo también decir que a veces los demás se dan cuenta y nosotros ni lo notamos o simplemente elegimos ignorarlo quizá porque lo vemos como algo imposible (es lo más probable) o quizá porque pensamos que no es lo suficientemente importante que otros hacen cosas mejores y entonces pasamos a la eterna lucha del ego y el yo verdadero. Y nos empezamos a preguntar todo el tiempo ¿Y por qué?

Cómo aprender a reconocerlo:

  1. No se puede comprender: la sintomatología es demasiado sencilla para los que les encantan las cosas complejas y la lógica no se puede aplicar a esto porque el yo verdadero no tiene lógica. Así que por más que lo intentes no se puede comprender no se puede saber porque es esto y no aquello.
  1. Aunque te define no se puede definir: cuando lo encuentras te define, le da sentido a tus porqués pero no puedes definirlo. No sabes porque al hacerlo te sientes como te sientes.
  1. Te cambia: cuando lo encuentras o estas cerca de él te cambia, eres otro, tus palabras salen descontroladas, tu corazón palpita rápido no lo puedes detener y aparece ese tan nombrado brillo en tus ojos y acaricias en ese instante la plenitud misma.
  1. Te hace invencible: así es cuando estás en contacto directo con tu esencia y haciendo eso para lo que naciste te haces invencible. La competencia no existe, tú sabes que en eso nadie te puede ganar. Aun si hay mejores tú lo haces con el alma, tú lo sientes en cada célula. Es inevitable.

No existe la duda, sólo certeza absoluta. Cuando estás haciendo eso no importa el mundo.

pamela guitarra

  1. No lo puedes expresar con palabras: ¿Alguna vez haz sentido algo que no puedes expresar con palabras? Algo de lo que empiezas a hablar emocionado, pero cuando estás hablando sólo consigues que tu receptor diga “Ah, sí, qué bueno, me alegro”. Las cosas especiales son así porque hay complicidad y la misma es la que le da el sabor a todo esto es la que sazona tu vida.
  1. Algo pasa: cuando lo estás haciendo algo pasa. Sí, algo pasa aunque parezca que hablando no logres nada mientras lo haces algo pasa se impregna de magia el lugar y no hay necesidad de explicarlo. Creo que de tanto pensar en el tema, me he convertido en cazadora de chispitas en los ojos y cuando las veo trato de avisarle a su emisor que su GPS está marcando lo cerca que se encuentra de la plenitud.

¡Me emociona!! El mundo sería otra cosa si buscáramos esas chispitas y si cada uno encontrara su propósito en la vida. La vida no es un ensayo.

Quizá si dejáramos de querer analizarlo todo lo podríamos sentir más a menudo y nuestra esencia podría entonces definirnos.

¿Cuándo fue la última vez que sentiste esto?

¿Cuándo fue la última vez que fuiste invencible?

Cuando al tratar de expresarte no te entiendan, sólo sonríe. Significa que estás en la plenitud y así como a los detalles de los enamorados, ¡mantenlo en secreto y vive!

 

El raviol que cayó dentro del lavarropas

Estaba en la cocina intentando separar los ravioles congelados de ricota con nueces; Cuando de pronto e inesperadamente uno de ellos se revelo contra el sistema y salto reclamando su libertad, cayendo al lavarropas automático en vez de caer en la olla.

Lo mire fijamente, como cuando alguien mira con odio a un ser que quiere ir contra la voluntad del universo. Lo mire fijamente con un dejo de placer al ver que había fallado en su intento de fuga. Pues había caído sobre el tambor del mí lavarropas y ahora estaba vulnerable sujeto al alcance de mi mano. Lo mire fijamente y le dije: -¡Maldito raviol sindicalista!!! Inevitablemente caerás en mi olla de agua hirviendo. Una vez que estés completamente blando y entregado… Seras mi cena mezclado entre salsa de crema y pomarola.

Entre risas macabras me dedicaba a tomarlo entre mis manos. Cuando de pronto, el raviol logro escurrirse hábilmente entre mis dedos y callo a las profundidades incalcanzables del lavarropas.

¡Maldito raviol de ricota! Logro escapar a su destino y llegar a un lugar seguro del lavarropas al cual yo jamas podría acceder. Pues una vez mas, me vi derrotada por la cruda realidad de ver que hasta los alimentos inanimados podían revelarse contra el sistema de la cadena alimenticia.

El raviol logro su tan preciada libertad. Pero yo no, ahora estaba llena de preguntas y dudas de como seria el destino de aquel raviol dentro del lavarropas. Los interrogantes invadían mi cabeza, las preguntas me atormentaban. ¿Como funcionaria el lavarropas con un pedazo de pasta italiana dentro? ¿Se disolvería en las aguas danzantes entre el jabón y el suavizante?

Pues ya nada de esto dependía de mi, solo podía decidir dejar el pasado atrás y olvidar a aquel audaz raviol. Ahora lo único que podía hacer era irme a dormir. Porque mañana yo entregaría mi alma creativa al sistema financiero por un sueldo. Matando así mis sueños de libertad. Ahora yo iba a entregarme para ser comida por el sistema laboral en relación de dependencia. El raviol al que tanto odiaba, era uno de mis grandes maestros en la vida (?)