Guest posting: “Soy Sola” por Marianela Lacunza

Estimadas amigas/os de Maria Antonieta:

Yo también quiero jugar a ser escritora, dejenme presentarles mi Currículum Vittae.

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Nombre: Marianela Lacunza
Edad: 31 años
Profesión: Tengo un título que me avala una.
Estado Civil: Soltera…

Tal vez no es necesario presentar un Curriculum, pero estoy encarando nuevas maneras de explicar mi estado civil y evitar la sensación de evidente incomodidad (a la que expongo, de manera instantánea) a mi interlocutor cada vez que doy una respuesta sobre mi estado civil. Digo “evidente” porque los signos de incomodidad se presentan en la mayoría de los casos. ¡Créanme! no soy principiante en este tema de la soltería. A esa pregunta la respondo a razón de un mínimo de tres veces por semana. No parece algo tan complicado de responder. Lo complicado es recibir la respuesta que contiene esa pregunta…

Así que se me ocurrió hacer un pequeño experimento con ustedes lectores. Supongamos, que me conocen una noche por ejemplo en una reunión de trabajo. Imagínenme: 31 años, se podría decir que soy atractiva, profesional, simpática, sociable, inteligente, femenina entre otras cosas, o sea… ¡Una hermosura de mujer! (ya que me van a imaginar ¡Imagínenme bien!!!). Después de una pequeña charla, yo ya puedo presentir que se viene la inminente pregunta:

-Che, ¿y tenes novio? ¿O sos casada?

O la típica tía diciendo: –Nena… ¿conseguiste novio ya? ¿Para cuando los confites?

Posibles respuestas:

A) No, estoy sola…
B) Soy sola.
C) Solterita y sin apuros.

La respuesta C) además de ser una antigüedad, es tremenda falacia; a la rareza de que seas sola y no tengas apuro ¡Súmale el hecho de que nadie cree que NO lo tenés!!! ¡Así que ni te gastes!

Cualquiera podría decir que la respuesta fue suficiente y que deberíamos pasar al siguiente tema de conversación, pero ¡NOOOOOO! Y acá va el gran interrogante sujeto a análisis: ¿Que es lo que dirían ante esta respuesta? Guarden su posible respuesta en la mente o traten de recordar algo que hayan dicho a otras solteritas “sin apuro” como yo y diviértanse tratando de clasificarse en alguna de las siguientes “Categorías de Interlocutores”:

Interlocutor Sorprendido (IS): Esta clase de sujeto levanta las cejas y dice: -¿De verdad?? No te creo… ¿por qué??? La soltera promedio solo esboza una sonoriza en respuesta, pero con seguridad en su mente se guarda una respuesta: ¡Si supiera el “porque” ¡No estaría sola, pedazo de infeliz!!!

Interlocutor Optimista (IO): Bueno el IO por lo general te intenta levantar el ánimo usando frases del tipo: -¡No te preocupes!! Ya va a llegar tu príncipe azul. En donde menos lo esperes… ¡Ahí estará para vos!!!
Yo me pregunto ¿Ese lugar “Donde Menos lo Esperes” queda lejos? ¿Es una ciudad? ¿O es tipo un mercado? ¿Aceptan tarjeta de crédito?

Interlocutor Con Especialidad En Oftalmología (ICEEO): -Capaz que no estás mirando bien, tal vez esta ahí enfrente de tus ojos y no lo podes ver. O puede que no te diagnostique un problema a vos, sino a ellos diciendo: -¡Los hombres están ciegos!

Interlocutor Proactivo (IP): ¡Yo tengo un amigo para presentarte!!! (Dangerrrrrrr)

Interlocutor Enterrador (IE): Este es uno de los peores de la especie, viene con una pala al hombro dispuesto a cavarte la tumba, si estabas un poco deprimida, sabé que su respuesta ¡Te va a enterrar en lo profundo de un tarro de helado de chocolate suizo y dulce de leche tentación!!! Es de los que te dicen cosas como: -Bueno no te preocupes hoy en día es re común -Así clava la pala y luego continúa-Conozco un montón de mujeres que a tu edad todavía están solas, y son felices. ¡¿Me quiere decir que encima tengo mucha competencia?!?! Y finaliza diciendo -Es que ya no hay hombres… En última instancia, si deseas ser mamá, hoy hasta te podes hacer un tratamiento…

La realidad es que más allá de lo que se pueden imaginar los demás, mi soledad ha sido una gran compañera. Gracias a ella he aprendido muchas cosas acerca de mi misma. Me ha servido para determinar algunas de las cosas que deseo para mi vida y me ha permitido hacer cosas que tal vez de otra manera no podría hacer por mí. Por supuesto, que yo deseo un hombre a mi lado; anhelo volver a sentir la felicidad del amor. Pero mientras tanto voy a tratar de disfrutar lo que la vida sí me ha dado. No pienso perder un instante más quejándome por lo que no tengo. ¡Quiero que cada momento valga la pena, sea sola o acompañada!

Espero que les haya gustado y ya lo saben en “Donde Menos los Esperes” se encuentran príncipes azules… Me voy, tengo que investigar algo en Google Map ;P

Estúpida y sensual aceituna

Uno de los mayores placeres de la vida es disfrutar del buen comer. ¡Amo comer! De solo pensar en todos aquellos platos deliciosos se me hace agua a la boca… ¡Es una de las experiencias más hermosa y placentera que me llena de felicidad!

Soy muy fácil de complacer, ya que todo me gusta. Lo dulce como lo salado son mis preferidos. PERO… Existe un gran problema que opaca mi maravilloso universo de placeres gastronómicos… y es ¡LA ACEITUNA!

Maldito demonio con cara de ángel. Son tan tentadoras las aceitunas en sus frascos de aceite; rellenas de morrones o simplemente con carozo… me seducen, me tientan a probarlas. Muero de ganas por saborearlas en mi boca, pero en el momento exacto en el cual muerdo una de ellas. Empiezo a sentir el horrible y desagradable sabor. ¡¿Por qué???!!!  ¡¿Por qué aparecieron en la existencia del universo para arruinarme la vida y sumar una contradicción más a tan hermoso universo perfecto???!!!

Las odio, porque a veces me agarran desprevenida y las encuentro en mi boca sin mi consentimiento mientras como una deliciosa empanadas de carne. Y quiero llorar al arruinar tan sagrada experiencia de placer.

¡SI, las odio con toda mi alma!. Porque al contrario que los pepinillos en vinagre o las berenjenas en escabeche, bue… podría llenar hojas y hojas de tantas conservas deliciosas.

Y Uds. se preguntaran: ¿Qué tiene todo esto que ver con el Amor?

Sinceramente no mucho, pero se me ocurre que quizás si aceptara que las aceitunas existen y que no puedo hacer nada contra ellas, mi vida seria más feliz… Total, al final del día una aceituna es simplemente un fruto del olivo sin mucha importancia más la que yo le de. Como los desencuentros en las historias de Amor. Existen y no debemos darle demasiada importancia, son realmente insignificantes comparados con la maravillosa y completa historia de Amor.